lunes, 6 de junio de 2016

Para ser escritor

¿Quieres ser un buen escritor?
Para serlo hay que viajar mucho
Sobre todo al interior de uno mismo
Inventar una máquina del tiempo
Recapturar las ilusiones del pasado
Guardar en una caja los olores
Rastrear equívocos remotos
Busca a los maestros
Encuéntrate con ellos y no les des oportunidad de defenderse
Hunde tus dientes en sus cuellos
Bebe su sangre
Extrae de ellos todo el fluido vital
Cuando termines déjalos donde los tomaste
No cortes los dedos para llevarte sus anillos
Finalmente toma tu espada
Enfréntate y abre camino
El reto es que al final del camino
Sean solo tus huellas las que queden en el barro.

jueves, 26 de mayo de 2016

Morir es como besar

La vida se me va escribiendo fechas finales en placas mortuorias
En viajes de ida y vuelta al cementerio
En exequias interminables

Como si estuviéramos en guerra
(Como si no estuviéramos)
Van partiendo uno tras otro
Mientras camino tras la carroza

He intentado hablar con mis muertos
Usan un lenguaje seráfico, incomprensible
Murmuran entre ellos, asienten entre sí
Desaparecen
Me queda un mal sabor
Como un terrón de sal en la punta de mi lengua

Tanteo la literatura como si estuviera ciego
Encuentro en los libros las voces que ya partieron
Están llenas de afirmaciones incomprensibles
de citas nebulosas, girones difusos de sus palabras

La muerte me ha tomado como confidente
Y no quiere separarse de mí
Me ha besado en la boca
A veces quiero corresponderle
Morir es como besar:
Aguantar la respiración
Experimentar la incertidumbre

Olvidar todo

lunes, 23 de mayo de 2016

Amor imposible (Soneto para ejemplo)

Otro día que te veo pasar
Solo me aferro a la triste ilusión
de que algún día te podré besar
alimentar mi alma con tu pasión

Hace unos días me decepcioné
El corazón se quiso marchitar
de verte con otro me lamenté
mi alma se quiebra y empieza a llorar

He decidido no verte jamás
He renunciado a la loca ilusión
Este pobre corazón hoy te olvida

No te veré ya en la televisión
Por darle tus amores a un rapaz
No volveré a amar jamás a una diva

viernes, 1 de abril de 2016

Un sueño erótico

Un sueño erótico de luces blancas
viaja por la montaña, errático
es de madrugada y la oscuridad
viene vestida con el silencio

Toca puerta tras puerta
se cuela entre las sàbanas de los adolescentes
al canto del gallo se ha disipado
dejando su mancha en los tendidos
el impacto de la culpa
quemante e instantáneo como un rayo

La fantasía erótica cede el paso
domina la cotidianidad

miércoles, 9 de marzo de 2016

Encuentro

Ayer, sentado en una banca
Conocí a aquel que quisieron imponerme que fuera
Un hombre de semblante confiado, arrogante
Presente luminoso y porvenir brillante
Que firmaba miles de papeles en una oficina
Que aparecía en las páginas sociales con una sonrisa fácil
Y se acostaba con las mujeres que quería
Me miró con desdén e insultó al cuarto de mis abuelos
Aquel cuyo nombre se ha perdido en medio del alud de la historia
Suspiré aliviado cuando vi que se alejaba
Pero entonces se sacudió el polvo de sus zapatos
Mientras seguía su camino hacia la inmortalidad
Tomé entonces la guitarra
Y mientras cantaba
Me fui deshaciendo entre el ventarrón

viernes, 5 de febrero de 2016

Me gusta la bici, pero


Llevo cerca de tres años en que, por rebeldía con el tema de movilidad entre otras cosas, decidí desplazarme en bicicleta por la ciudad, ya sea al Barzal, al centro, por la avenida Catama, la vía a Acacías entre otras y he disfrutado de las muchas ventajas que trae el ejercicio contínuo. Tengo la convicción de que Villavicencio es una ciudad perfecta para la bicicleta: no se tienen aquí las exigencias topográficas de otros lugares, la mayoría de distancias son abarcables y la malla vial es aceptable para la mayoría de recorridos.

Casi siempre que conozco a alguien o me reencuentro con un amigo, compañero o conocido y en medio de la conversación surge el tema del uso de la bicicleta aparece la frase: “me gusta la bici, pero” acompañada de una serie de justificaciones muy respetables que he ido coleccionando, pero que considero no son graves impedimentos para poder disfrutar de la ciudad mientras se enrolla la cadena.

Me gusta la bici, pero ¿no es muy peligroso?
Creo que existe la falsa percepción de que andar en bicicleta es muy peligroso, creo que deriva de la suposición de que el ciclista es vulnerable ante los otros vehículos; personalmente me parece que andar en bicicleta no es tan arriesgado como andar en moto y lo corrobora la cifra de que en 2014 la mitad de los muertos por accidentes de tránsito en esta ciudad fueron motociclistas; al margen de esa comparación creo que si el ciclista porta los elementos de protección (casco, reflectivo, luces reglamentarias) conduce con prudencia (sacando las manos para cada giro, tratando de conservar la derecha, respetando los semáforos) y le hace mantenimiento constante a su máquina no tendría por qué tener ningún problema.

Por supuesto que la ciudad necesita, y urgente, una infraestructura para la bicicleta porque hasta ahora se reduce a ciclorrutas desconectadas y mal planeadas como esa del anillo vial, pero si vamos a esperar a que la alcaldía lo haga para andar en bicicleta nunca vamos a poder rodar, y menos exigirle a los gobernantes estas obras porque van a decir que no se necesitan, por eso valoro tanto lo que hacen grupos como los bicinavegantes: visibilizan la necesidad de darle un lugar en la ciudad a los ciclistas. Aprovecho para aplaudir su labor en este espacio.

Me gusta la bici, pero ¿no le da miedo que lo roben?
En septiembre de 2015 me atracaron, esa vez se juntaron dos cosas: andaba en una bicicleta costosa y me metí en una ‘olla’ (creo que se llama barrio Gaitán, al lado del INEM) el ciclista, como cualquier otro conductor, no puede dar papaya; debe evitar los sitios peligrosos a los que a veces ni la ley accede; también creo que por la ciudad se puede andar en una bicicleta “de combate” como la mía y preservar la rutera, la costosa, para los domingos de paseo.

Me gusta la bici, pero ¿cómo se aguanta uno este calor/frío?
Claro que en moto o carro se va uno más fresco y frente a esto la bicicleta no puede competir, pero si le molesta tanto evite salir a montar en horas de sol (por ejemplo antes de las 9 de la mañana o después de las 4) si es imposible hacerlo a esa hora,  lleve hidratación, gorra, mangas, toallita y ropa cómoda, piense también que usted no suda mucho más en un recorrido en bici por media hora, que subido en un colectivo atestado de gente en medio del trancón al mediodía y que llegará a su destino en una hora; si lo que le molesta es el sudor, lleve un splash o en casos extremos una camisa de cambio. Para la lluvia pues use el impermeable (en el mercado hay unas chaquetas excelentes) e instálele a su bicicleta guardabarros, de esa manera se reducirá la molestia del aguacero.


Usar la bicicleta conscientemente, más que una muestra de rebeldía, es un gesto de generosidad con el cuerpo, la ciudad y el planeta, por eso lo invito a que se quite el miedo y no se deje contagiar de las excusas para seguir usando, a veces irresponsablemente, el carro o la moto (he llegado a ver gente que saca el carro para recorrer 600 metros) si su trabajo queda a menos de cuatro kilómetros váyase en bicicleta, a veces la felicidad no es tan difícil de conseguir.

jueves, 14 de enero de 2016

Parricida

Ayer maté a mi padre
Fue en legítima defensa
¿"Ves esta herida larga y profunda? la hizo él
¿No me crees?  mete tu dedo en la herida
dime si no tenía razones para sacarle el corazón
dime si no tenía razones para romperlo con el cincel

A la primera puñalada, salió de su pecho una cascada de luz azul
brillante
como si se hubiese roto un zafiro y a cascadas se derramara su contenido
De su boca un hondo suspiro cuyo estridente sonido rompió cristales y porcelanas

Se fue desgonzando,
escurriéndose lentamente como en las películas.
Cuando me cercioré de que estaba muerto
le saqué los ojos, le quité los zapatos
y me fui para la guerra.

Confieso que fue difícil dejarlo morir.